¿+ o -?

Se que a muchas personas les sirve la práctica del pensamiento positivo. Pero algunos lo llevan a un extremo tal que coquetea con la negación.

Las personas “fuertes” no son las que sólo tienen pensamientos positivos y que se convencen que “todo” va a salir bien. La vida no es así, las cosas a veces no salen como queremos.

Una persona “positiva” aprendió a reconocer sus pensamientos y emociones “negativas” (permítanme relativizar los términos), mirarlas cara a cara y resolver qué hacer con ellos.

La tristeza y sus compañeros tienen funciones claves en nuestra vida. Nos ayudan a interrogarnos, a “darnos cuenta”, sirven para la reflexión y para resolver qué hacer con eso.

Después de todo se trata de pasarla lo mejor posible todo lo que se puede y sin drama innecesario. Pero cuando la tristeza tiene una razón, hay que hacerle un lugar. Vivirla nos dejará no sólo la enseñanza sino también la posibilidad de valorar los momentos de alegría.

Creer en tomar el control y entrenarnos a ser personas “positivas” le saca mucho al “personas” y le asigna un valor holliwoodense a lo “positivo”. Si la evolución nos permitió ocupar la cúspide de la pirámide zoológica, no es para que nos entrenemos para una competencia de agility humano, sino para que usemos el cerebro y desarrollemos nuestra creatividad en función de nuestra libertad. En especial, la libertad para romper con todos esos conceptos cliché que pretenden engatuzarnos y hacernos creer que si no respondemos a los modelos y a los mandatos no somos todo lo “buenos” que deberíamos.

Seamos libres para, también, dejarnos estar tristes, felices, enojados, ansiosos, malhumorados, esperanzados, enamorados, de duelo, o como sea que queramos estar. Rompamos un poco o mucho con la película y banquémonos la insoportable levedad de ser.

Fluir

Una de las cosas que aprendí es a no forzar los acontecimientos. Si tenés que forzar amistad, amor, atención, una conversación, lo que sea, no vale la pena. Las cosas tienen que fluir, el dolor a veces enseña, otras veces es inútil.

Kiwi

Acuarela

Moonlight

Acuarela

Pinceles

Cuando las palabras se terminan, los pinceles vuelan. Pinto desde que recuerdo y siempre vuelvo a los pinceles. En los últimos años pinté mucho, en especial, murales, sólo para los ojos que entran en mi hogar.

Hace unos meses empecé a investigar la acuarela, despóticamente autodidacta, y me enamoré.

Aprender a pensar mejor

stop waiting start creatingLa mayoría de las personas que llegan a la consulta vienen a hablarnos de sus problemas. En estas líneas no me voy a referir a los aspectos psicoanalíticos subyacentes; en su lugar voy a presentar otra idea de trabajo, que trato de poner en práctica en forma paralela al abordaje psicológico.

Hace bastante tiempo que relativizo el valor asignado a algunas palabras. La palabra “problema”, por ejemplo, tiene una connotación generalmente negativa para la mayoría de las personas. Pocas veces se observa el problema como un desafío.

Cuando una persona llega con uno o varios problemas en su vida en un primer momento no sabemos siquiera si quiere resolverlos. A veces los problemas son el engranaje y la esencia de la vida misma, destinados a hacer crecer el árbol que no nos deja ver el bosque. Pero otras veces hay una decisión ya tomada de resolver la situación problemática y hacer algo.

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Sólo tenemos el aire que respiramos #aquiyahora 

Aferrarnos al pasado es una buena forma de evadir el presente. De qué te estás escapando? Del dolor? De un presente que no te hace feliz? Manos a la obra, empezá a construir tu AQUI Y AHORA. Y si hiciste todo y tiraste la toalla, pedí ayuda!

No permitas que te maltraten

No dudes. No permitas el maltrato. En ningún ámbito. Ni en tu casa, ni en la calle, ni en la escuela ni en el trabajo. Si alguien te maltrata, va a volver a hacerlo. Poné distancia. Incluso en el trabajo es posible. Se llama distancia emocional saludable. Te va a permitir manejar la angustia que te genera el maltratador o la maltratadora. No hay excusas. Vos sos más importante que un trabajo, que una relación, que todo. Poné límites. Cuidate. Buscá ayuda. 

Ahora

Un buen ejercicio para la toma de decisiones emocionales difíciles es pensar “qué haría si supiera que hoy es el último día de mi vida?”. Es un pensamiento extremo válido ante la toma de una decisión emocional que nos cuesta: me quedaría sin decir cuánto amo? Me quedaría sin decir cuánto duele? Dejaría pasar mi última noche sin amor o sin amistad? Me quedaría sin levantar el teléfono para hablar con mis padres, hijos, amigos que las circunstancias pusieron lejos?Para cuestiones importantes la respuesta saldrá sola: hoy es el momento adecuado. Cuando tomamos consciencia de lo poco seguro que es dar por sentado un mañana aprendemos a vivir el hoy con mayor responsabilidad afectiva. La vida puede cambiar en un segundo.

Nutrámonos

Me intereso en el tema Nutrición y soy voluntaria de la UBA en el programa Nutrición CBC+Vos que trabaja en temas sociales. Hoy recibí un mensaje por Instagram de un usuario que con el nombre “nutricionguiada” promociona suplementos dietarios. No se si quien me escribe es nutricionista o simplemente una persona haciendo marketing para vender productos. Pero automáticamente me acordé de muchos de mis pacientes y su padecimiento y malestar por no responder (y sentirse presionados a responder) a un standard de belleza y de delgadez y de tipo de cuerpo que nos impone la moda de la sociedad actual. La buena nutrición apunta a la salud del cuerpo, y eso incluye a la salud de la mente. La salud de la mente tiene que ver con desprenderse de determinados mandatos, como los que nos dicen que para ser exitosos tenemos que ser jóvenes, delgados, lindos y un millón de etc. Llevar una dieta saludable, hacer actividad física, descansar, hidratarse y tener momentos de diversión tiene que ver con cuidarse. Cuidarnos para sentirnos bien. Cuidarnos es querernos. Cuidarnos es prestar atención a las trampas que a cada rato nos tienden o que a cada rato nos dejamos tender.