28 de enero, Día Internacional de la Protección de Datos Personales

Una iniciativa de Pantallas Amigas

Esto escribí hoy para Hábeas Data, la revista electrónica que edito en el Centro de Protección de Datos Personales de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires:

Seguramente en la web habrá una gran repercusión de los distintos actos que se realicen alrededor del mundo sobre este día, creado por iniciativa del Consejo de Europa y la Comisión Europea hace cinco años, como celebración del aniversario de la firma de la Convención para la protección de los individuos con respecto al procesamiento automático de datos personales (“Convenio 108”).

Desde nuestra tarea diaria como agentes de protección de datos personales nos encontramos con un trabajo único: los datos personales son los mismos, pero la evolución de la tecnología es tan vertiginosa que algunos conceptos cambian. Nuestro principal desafío es la concientización acerca de la importancia que tiene que todos conozcamos cuáles son nuestros derechos frente a una sociedad que a veces parece encaminarse al “1984” de G. Orwell pero, dentro de este objetivo, priorizamos a las niñas, niños y adolescentes.

Hoy, al replantearme muchos conceptos, creo que tenemos que centrarnos en revisar el alcance de términos como “privacidad” e “intimidad”, que muchas veces se usan como sinónimos, pero que no lo son. Tal vez el desafío mayor sea que todos entendamos que somos los únicos responsables de cuidar nuestra intimidad, que todo lo que publicamos puede ser privado, pero es potencialmente público, y que contamos con herramientas legales a las cuales acudir… pero a veces el daño ya está hecho. El Estado debe velar para que se cumplan las normas, pero la responsabilidad empieza por cuidar nuestros propios datos.

Como dicen mis amigos de Pantallas Amigas, Jorge y Roberto Flores, luchadores incansables de la seguridad y la protección de niñas, niños y adolescentes en la red, no se trata de la protección de los datos personales, sino de la protección personal de nuestros datos.

Como agentes públicos de protección de datos, la tarea cada día será mayor. Como padres, el único camino es involucrarnos. Como docentes, capacitarnos. Como adultos, entender que la evolución tecnológica también implica una evolución social de la cual nuestros hijos y alumnos son parte y que debemos hacer el esfuerzo que sea necesario para comprenderla y asimilarla. Nuestros niños y adolescentes deben participar del desarrollo tecnológico y usar las herramientas de comunicación, pero también deben aprender a ser responsable en ese uso. El Estado, los padres y los docentes debemos estar ahí para protegerlos, pero, fundamentalmente, para enseñarles a protegerse a si mismos.

Por eso, creo que el debate va a pasar por empezar a repensar qué es la intimidad y qué es la privacidad, cuáles son sus alcances, cómo educar y enseñar a pensar a las nuevas generaciones, pero comprendiendo lo que está pasando, entre otras muchas cuestiones. Ojalá que cada día se sumen más a este debate, ojalá que dentro de poco tiempo también en nuestro país este día tenga un lugar en la agenda política.

Link del artículo: www.habeasdata.org.ar
La imagen pertenece a Pantallas Amigas, podés visitar esta iniciativa en www.cuidatuimagenonline.com

Lacán, el Amor, la Responsabilidad y la Culpa

Algunas de las cosas mas geniales de Lacán son las que escribió sobre el Amor. Partiendo de la base que a todos nos falta algo, que nunca vamos a llenar ese espacio y que eso que nos falta es lo que nos atormenta -algo del orden de “la insoportable levedad del ser”-, Lacan definió el Amor como “dar lo que no se tiene a quien no lo es”… Uf, que difícil explicarlo.

“Dar” no es dar regalos, cosas tangibles, “llenar” al otro con cosas, no es llenar de comida… El dar del Amor es ofrecer eso que no se tiene, eso que no se es, ofrecerle al otro eso incompleto que tenemos, eso que nos falta, sabiendo que el otro a quien nos dirigimos también está incompleto, sabiendo que ni yo te puedo completar, o sea, que no puedo satisfacer todas tus necesidades, y que vos no podés completarme, o sea, no podés satisfacer todas mis necesidades. Si yo intento satisfacer todas tus necesidades, me transformo en un objeto destinado a tapar esa falta, y si soy un objeto, soy una cosa, no un sujeto (sujeto, en Psicoanálisis es algo mas que decir “persona”). Pero vamos a no cesar de intentarlo cada día. pero vamos a intentar, todos los días, de entendernos pese a ese malentendido que es, nuevamente según Lacan, la relación entre un hombre y una mujer.

Amor es dar eso insoportable. ¿Dar? ¿Ofrecer? Parecería mas un ofrecer, porque siempre está abierta la posibilidad de que el otro no acepte. Este es el riesgo del Amor. Por eso cuando descubrimos que amamos caemos en una situación de precariedad, ya que sin darnos cuenta nos vamos colocando a merced de la voluntad del otro. Ese otro, tan incompleto y necesitado como nosotros, ahora tiene el poder de aceptarnos o no… La historia personal de cada uno será determinante para ver como se tolera esta instancia. La calidad de los primeros objetos, como están introyectados, nos hará mas vulnerables, esperanzados, seguros, paranoides, indolentes, etc, etc, etc.

Raramente nos acordamos que nosotros también tenemos la posibilidad de pegar “la media vuelta” y no sufrir…

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