Carta de Friedrich Nietzsche a Lou Salomé, diciembre de 1882

Lou:

Que yo sufra mucho carece de importancia comparado con el problema de que no seas capaz, mi querida Lou, de reencontrarte a ti misma. Nunca he conocido a una persona más pobre que tú:

ignorante pero con mucho ingenio
capaz de aprovechar al máximo lo que conoce
sin gusto pero ingenua respecto de esta carencia
sincera y justa en minucias, por tozudez en general

En una escala mayor, en la actitud total hacia la vida:
insincera
sin la menor sensibilidad para dar o recibir
carente de espíritu e incapaz de amar
en afectos, siempre enferma y al borde de la locura
sin agradecimiento, sin vergüenza hacia sus benefactores…

en particular
nada fiable
de mal comportamiento
grosera en cuestiones de honor…
un cerebro con incipientes indicios de alma
el carácter de un gato: el depredador disfrazado de animal doméstico
nobleza como reminiscencia, del trato con personas más nobles
fuerte voluntad, pero no un gran objeto
sin diligencia ni pureza
sensualidad cruelmente desplazada
egoísmo infantil como resultado de atrofia y retraso sexual
sin amor por las personas pero enamorada de Dios con necesidad de expansión
astuta, llena de autodominio ante la sexualidad masculina

Friedrich Nietzsche