Objetivos y planificación

Podemos vivir sin objetivos? A mi me resulta muy difícil imaginar mi vida en general sin objetivos o pautas que me ayuden a seguir avanzando. Hasta las vacaciones y el descanso pueden ser objetivos a lograr.

Cómo tiene que ser un objetivo para que cumpla su función ordenadora? básicamente yo diría que posible y desafiante. Posible, porque si nos planteamos un desafío que no podemos lograr, es frustrante. Lo que nos pongamos como objetivo tenemos que saber que con trabajo vamos a poder lograrlo. Pero tampoco puede ser demasiado fácil de lograr, porque entonces no es estimulante. Por esa razón decimos que un objetivo nos debe desafiar, o sea, tiene que generarnos la motivación de ser algo a conquistar.

Un objetivo puede tener un valor emocional fuerte o puede ser un objetivo comercial estratégico para nuestro negocio. Puede ser único o puede repetirse en el tiempo. Puede ser de una magnitud importante o puede ser pequeño. Cada tipo de objetivo va a requerir una planificación puntual y es necesario entender el objetivo para poder pensar en la planificación.

Planificar significa hacer un plan para lograr un objetivo. Por eso es esencial conocer a fondo el objetivo para poder desarrollar una planificación que termine con el logro de nuestro objetivo. Y eso implica contemplar no sólo aspectos directos sino también aspectos secundarios pero que hacen al cumplimiento del objetivo.

Voy a poner un ejemplo. Si mi objetivo es hacer un viaje a Londres, mi planificación va a relacionarse con conseguir los fondos necesarios, con lo cual voy a tener que saber precios de pasajes, hospedaje, alimentos, etc. Y cada uno de estos aspectos va a implicar plantear muchas preguntas nuevas que van a influir directamente en el logro de ese objetivo, como puede ser el tipo de hospedaje que voy a elegir, si voy a alojarme en la zona 1, en la zona 2… lo que a su vez va a determinar también mi gasto en transporte… y así sucesivamente. Pero además, hay otro tipo de gastos que voy a tener que tener en cuenta, como el seguro médico y asistencial, los impuestos de aeropuerto, etc.

En esa planificación hipotética de mi viaje, el tiempo también va a tener un lugar protagónico, ya que no es lo mismo viajar en enero que en septiembre, a tal punto influye eso en mi planificación que va a determinar el tipo de equipaje que voy a tener que pagar, ya que en enero voy a necesitar muchísima más ropa de abrigo que en septiembre. Y muchas veces, se pueden conseguir pasajes a muy buen precio pero pagando el equipaje aparte, el cual suele ser caro.

Podría seguir así llevando este ejemplo al extremo, fundamentalmente porque me encanta viajar. Pero, qué tiene que ver esto con un emprendimiento? Tiene que ver todo, ya que al fijar el objetivo tenemos que primero analizar un contexto y un escalamiento progresivo. Y esos objetivos que nos vayamos planteando van a tener que ser a corto, mediano y largo plazo, ser lo suficientemente flexibles para ir rectificándolos sobre la marcha, y lo suficientemente sólidos para que sepamos exactamente qué tenemos que hacer para ir cumpliendo cada etapa.

Voy a bajar este concepto a un mes de planificación para un emprendedor Essen. Puedo partir el análisis de mis objetivos pensando cuánto quiero ganar en un mes determinado… o cuánto quiero ganar en un trimestre. A su vez ese objetivo puede estar influido por un proyecto que no se vincula con el negocio, como podría ser realizar mi viaje a Londres del ejemplo anterior. Ahí ya podría pensar que el emprendimiento comercial sirviera para cumplir mi sueño de volver a Londres, y una de las formas de vincular ambas situaciones sería conocer el costo aproximado total de ese viaje y hacer una evaluación realista de cuánto debería vender para lograr reunir el dinero. Y ahí planificar en cuánto tiempo podría lograrlo.

Otra forma de planificar podría estar dada en función de la progresión que quiero que tenga mi negocio Essen. Con lo cual podría pensar en una planificación anual de objetivos y dividir esos objetivos haciéndolos coincidir con cada ciclo del plan de negocios de la empresa. Para eso, tengo que conocer o informarme sobre la forma de trabajo de la empresa para saber cómo ir encarando cada ciclo y ver si mis objetivos son adecuados, o sea, si no son demasiado ambiciosos o por el contrario, si no son pobres.

Una vez que establecí objetivos, tengo que ver qué y cuántos pasos necesito para llegar a la meta propuesta. A veces, cuando el objetivo es muy ambicioso, tenemos necesariamente que dividirlo en etapas para poder a su vez ver cómo cumplimentar cada etapa.

Un negocio sin objetivos y sin planificación no es un negocio, es una aventura. Y aún cuando nos lanzamos a una aventura, necesitamos, por una cuestión de supervivencia, preveer y planificar. Esto nos va a ayudar a utilizar adecuadamente nuestros recursos, medir los resultados, evaluar qué tan buenos han sido, repetir aquellas cosas que fueron eficaces y pensar cómo vamos a cambiar lo que no nos dió el resultado esperado.

Hoy te propongo

Hoy te propongo que respires bien profundo y serenes la mente. Que te hables bien, que te prestes atención y que te escuches.

Para que puedas creer realmente que podés, primero tenés que dejar de boicotearte. Escuchar qué palabras usás para hablarte a vos mismo. Frases como “no puedo”, “soy pésimo haciendo esto”, “no me sale”, “no sirvo para…” lo único que hacen es convencer a tu mente que realmente es así
Si te descubrís diciéndote estas cosas, frená inmediatamente. Si tenés un papel a mano (siempre hay que tener un papel o una libretita a mano) anotá la frase boicotera. Pensá cómo pasarla de negativa a postiva. Frente a un “no puedo” podés decirte: “lo estoy intentando”. A un “soy pésimo haciendo esto” se le contra oferta un “estoy aprendiendo y estoy mejorando”. A “no sirvo para” le podemos proponer un “tengo habilidades para otras cosas”, y así con todas esas frases de castigo que usás con vos mismo.

La frase siempre en presente. El “tengo que…” mete demasiada presión!

No somos perfectos, hay cosas que hacemos mejor y otras no. Y está bueno descubrir y conocer nuestras habilidades y nuestras debilidades. Pero eso es una cosa y otra muy distinta es escuchar a una persona decir “no sirvo para…” porque está poniéndose una barrera que no le va a permitir nunca intentarlo.

A veces es una posición cómoda. Si me digo a mi mismo que no sirvo para algo, no tengo que intentarlo. Pero es mejor ser sinceros con nosotros mismos y reconocer simplemente que no queremos hacer o intentar algo, en lugar de agredirnos. Porque a tu cerebro no le importa que frase viene después del “no sirvo para…”, se programa en ese aspecto, que no servís, que sos malo para, que no te sale y después tiende a aplicar el concepto a otros aspectos de tu vida.

Si vos estás convencido realmente que podés hacer algo, tenés la mitad del camino hecho, porque ya no vas a tener que estar peleando con vos mismo para hacer las cosas. Bastante tenemos con las adversidades del mundo exterior como para sumarnos a nosotros como una adversidad más.

Escuchate, prestate atención, las palabras que usás con vos mismo importan, y mucho!!!!


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Recetas para emprender

Algunos nacemos emprendedores y cuando tenemos una idea enseguida buscamos la forma de pasar a la acción. Otros quieren ser emprendedores y pueden aprender a emprender. Lo bueno es que TODOS podemos emprender, porque todos tenemos la posibilidad de desarrollar ideas y transformarlas en acciones y hechos concretos que van a modificar el mundo que nos rodea.

Seguramente si buscás en Google qué es ser emprendedor vas a encontrar algunos millones de resultados. Yo particularmente creo que un emprendedor es esa persona que hace que una cosa suceda. Que tiene una idea, un sueño, un objetivo y se pone a trabajar para lograrlo. No tiene que ver necesariamente con un negocio comercial. Tiene que ver con una forma de encarar la vida todos los días.

Si tenés un sueño y todos los días te levantás y ese sueño es el motor de tu vida, y HACÉS cosas para lograrlo, tenés el combustible necesario para ser emprendedor.

Digamos que ser emprendedor está en un canal distinto a ser filósofo. El filósofo mira el mundo, lo analiza, analiza el pensamiento, etc. El emprendedor realiza innumerables análisis a lo largo de un día, pero lo que lo define es la acción. Aunque tal vez gran parte de su tiempo esté dedicado a la planificación y el análisis, todo eso que realiza siempre va a estar orientado a la toma de acción, a lograr que algo en el mundo externo y físico se modifique y cambie para lograr un objetivo.

Así, pensando qué es ser un emprendedor y de qué forma poder ayudar a quienes nacieron emprendedores y quieren herramientas o a quienes se proponen emprender y trabajar para sus propios sueños en lugar de trabajar para que se le cumplan los sueños a sus empleadores, es que surgió “Recetas para emprender”, un espacio dentro de mi web para exponer ideas, sugerencias, herramientas e información para emprendedores. Y aclarando que siempre se va a tratar de un contenido dinámico, en permanente evolución y que me voy a permitir corregir y mejorar a medida que juntos construyamos este espacio de información.

Y mi regla de oro va a ser la que impulsó esta web siempre: poder decir lo que quiera y escribir sobre lo que tenga ganas de compartir.

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