Emigrar

Parco delle Pellerina, Torino, Italia

Emigrar. Meter tu vida en un par de maletas (en mi caso fueron más, pero es lo mismo) y levantar vuelo.

Dos días antes de operarme de cáncer de mama le dije a mis hijos que si sobrevivía a esta enfermedad iba a cumplir mi sueño. Hacía años que venía con la idea en la cabeza de irme del país. Si la vida me daba una second chance, tenía que honrarla. Eso fue el 25 de abril del 2021.

Y acá estoy. En Torino, Italia. En menos de un año llegué. Y no estoy sola, estoy con todos mis hijos y mi yerno, con una de mis perras y uno de mis gatos, esperando a instalarme para traer al resto de mi banda.

La vida es demasiado corta para no disfrutarla. Abrí tus alas y volá. Viví. Disfrutá. Te juro que todo eso que te preocupa no vale nada si no estás vivo.